Una semana antes? Sí, una semana antes de que viniera a visitarme a Madrid mi particular amigo Merodeador. De Merodeador he hablado bastantes veces en este blog. Aún así puedo decir que es una persona muy interesante. De esas con las que comparto la afición de pasear sin rumbo y sin fin por Barcelona hablando sobre muchos temas, siendo el preferido de todos ellos las mujeres. Hoy no hablaré de mujeres porque (estoy escribiendo esto en Julio) y escribiria cosas muy tristes y pesimistas. Pero bueno, me ciño al tema.
Y el tema es que enseguida llamé a Merodeador para que tuviera bien presente que yo tenía esas invitaciones y que además coincidían con el dia que el venía, pero que por la hora era necesario que se adelantara 5 o 6 horas su plan, saltándose algunas clases de su carrera arquitectónica. Y me hizo caso, tanto como ilusión le hacía a él el fantástico evento al que por fortuna íbamos a asistir.
Y así fué. Llegó a la hora prevista, dejamos las cosas en mi casa y nos fuimos pitando al cine. Nerviosos, impacientes llegamos. Todos los actores de Aïda, las chicas de Dover, el Chikilicuatre (alguien se acuerda de él?), Alaska y su novio, y actores y actrices, el elenco de la película y allegados y familiares. Chicas guapas y chicas más guapas todavía. Y nosotros dos, con cara de pardillos a quien la cosa les venía grande con los ojos bien abiertos intentando, sin llamar excesivamente la atención, disfrutar del evento sin perdernos ni un detalle. El Sevilla de los Mojinos también estaba. Y actrices de todas las pelis de Almodóvar. Amigos y amiguetes del genial director. (Almenos a mi me gusta bastante).
Como somos hombres sin camara no sacamos ninguna foto. Aunque mi amigo fue visto en algunas imágenes de la tele del evento. Yo quería, deseaba cruzarme con Pilar Rubio, la de Sé lo que hicísteis... pero no tuve la suerte de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado.
Nos sentamos al lado de una chica medio americana que era guapísima y parecía inteligente, que iba con su novio, un greñudo guaperas con cara de tonto. (Luego que alguien me venga a decir que el físico no es importante). Mantuve una conversación bastante interesante de 5 minutos con ella, a la vez que admiraba el regalo que nos hacían por ir con invitación. Un fantástico estuche con postales de los títulos de crédito de la película, con carteles de todas las películas de Almodóvar tamaño DIN-A4, con el doble CD de las bandas sonoras que había recibido el disco de oro o algo así y el DVD con la película remasterizada. Algo que en conjunto cuesta más de 30 euros.
Al final la noche sobrepasó las espectativas. Luego nos fuimos a tomar unas cañas y nos fuimos a casa, ya que yo tenía que trabajar. Pero la noche valió la pena.
Fue una experiencia de éstas que sé que no volveré a vivir. Sin fanatismos claro.
Pero me faltó lo más importante para mi esa noche: poder ver en persona a Pilar Rubio!
:D

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada