Presidiendo los montes Aravalli, el fuerte Nahagarh supervisa la ciudad rosa de Jaipur. La vista de la ciudad desde el fuerte quita el aliento.
Durante la revuelta Sepoy de 1857 sirvió como refugio para los Europeos que huían de la destrucción creada por los amotinados de los estados vecinos.
Sólo la entrada de dicha habitacion principal merece un silencio.
Las 'habitaciones' son en realidad apartamentos de 2 plantas y una terraza. La planta baja era utilizada en invierno mientras que la planta alta y la terraza eran utilizadas en verano.
Cada uno de los apartamentos tenía 'todo lo que una reina podía desear'. Un amplio armario-vestidor, una pequeña cocina individual y la correspondiente habitación.
Como se puede ver tanto en la foto de arriba como en la foto siguiente, las habitaciones están decoradas por preciosos frescos que todavía se conservan en un estado relativamente muy bueno.
La que sale de espaldas en la foto con el pantalón verde es mi compañera de viaje >Test<.
Nahargarh también se conoce como la residencia de caza del Maharajá.
En la foto se puede ver la profunidad del corredor, aunque se han perdido sus puertas en la historia.
____________________________________________________________________
Desde el tejado de Nahargarh fort se podía ver la inmensidad de Jaipur. En concreto se puede apreciar en la foto siguiente el Jantar Mantar de Jaipur, en el centro de la imagen y pintado de un llamativo Ambar-amarillo...
El Palacio de la ciudad de Jaipur era la residencia de la familia real de Jaipur. En realidad complejo palaciego, fué construido por el Maharajá Jai Singh II del clan del Rajput de los Kacchawahas. Aunque sus sucessores realizaron importantes modificaciones al complejo, éste muestra una rica combinación de las arquitecturas Mughal y Rajput. Las premisas del palacio comprenden la corte, los jardines y varios edificios y albergan interesantes variedades de armas y armaduras.
La visita es bastante interesante, pero lleva mucho tiempo, lo que me lleva a recomendar no prestar demasiado tiempo a este recinto, en caso de ir limitados de tiempo.
La última estación fue el Hawa Majal, básicamente porque el Jantar Mantar ya estaba cerrado por la hora que se nos había hecho, casi sin comer nada en todo el día. Y en este caso tampoco pudimos visitarlo por dentro, al estar cerrado también. Aunque lo realmente impresionante es entender el concepto que hay detrás del Hawa Majal.
Construido en 1799 por el marahá Sawai Pratap Singh, formaba parte del Palacio de la Ciudad. Con sus cinco pisos y una lijera forma piramidal, contiene nada más que 953 ventanas pequeñas en su cara visible, por las que circulaba el viento que le dió nombre y que lo mantenía fresco incluso en verano. Está considerado máximo exponenete de la arquitectura Rajput.
Para agradecerselo y para satisfacer una de nuestras necesidades aprovechamos para comprarle a él y a un amigo suyo una serie de cosas, entre piedras semi-preciosas y camisetas...
Esta última foto, para reflejar el ambiente comercial de la calle principal de Jaipur.
Después de las compras, recuperamos al conductor, que estaba echado y muerto de aburrimiento en el coche y nos dirigimos de vuelta a casa...
Fuimos directamente a cenar al sitio de siempre, y esa noche dormimos profundamente. El cansancio acumulado ya empezaba a hacer mella...
A continuación... Shopping-day.
Para reponerse de un viaje tan duro, nada mejor que un dia de no madrugar y de compras por la Delhi...
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada